Programa Cultural de Inclusión Comunitaria
“Mujeres al Sívori” (Pcic)
El trabajo se
inscribe en el eje de la Salud
Mental Comunitaria
Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires, Argentina
Breve contextualización sociodemográfica e
institucional de la situación:
El
PCIC articula al Servicio de
Rehabilitación y al Area Programática
del Hospital Moyano con el Museo
Sívori, siendo, desde el año 2007, una de los pocos efectores que tiene lugar
fuera del hospital.
Creado
como un dispositivo de inclusión sociocultural hoy abierto a la comunidad,
recibe en su mayoría a usuarios de la red de salud mental de la ciudad y el
conurbano bonaerense.
Se encuentra conformado
por el Grupo Mujeres al Sívori con
sus talleres de fotografía y de
pintura y Viva Estampa como un
emprendimiento social de salud mental dedicado al estampado textil.
Se aborda al programa
con un equipo conformado en su mayoría por profesionales en carácter de
voluntarios a excepción de quien lo coordina y una operadora socicomunitaria de la DGSM.
Esta formado dos
terapistas ocupacionales, una fotógrafa, tres artistas plásticas y, ocasionalmente, residentes de salud mental y
T.O.
Participan y
circulan como usuarios, aproximadamente 40
personas por año que, en su mayoría, han
pasado por internaciones psiquiátricas.
La misión
del programa es brindar oportunidades para que los usuarios
restituyan sus derechos de ciudadanía, generen lazos sociales y se embarquen en
redes comunitarias.
Esto comporta restituir sus obligaciones y
situarlos como protagonistas responsables de su trayectoria.
Focalizado
en disminuir el índice de morbilidad, agregar vida a los años.
El tránsito desde la internación manicomial a
la recuperación de espacios sociales, culturales y laborales pone el acento en
los intereses y logros individuales, sin
que para los mismos sea necesario que los participantes conformen un movimiento
cultural o ideológico que los represente.
Se trabaja con personas que intentan
desafiar, dentro de su situación de vulnerabilidad, su condición preexistente.
Se piensa la ciudadanía como marco ineludible de cualquier discurso sobre la
diversidad. Se considera la comunidad como un recurso en sí, favoreciendo que la persona pueda transitar una experiencia con
la cual se construya como sujeto, es decir como alguien autónomo con
capacidades para desempeñarse en la comuna.
Lo
cual se podría sintetizar como: De paciente a usuario / ciudadano, de
espectador a autor…en la obra y en la vida.
Como
menciona Saraceno, “no se pretende enseñarle a un grupo cómo parecerse a otro
grupo, sino establecer un proceso en el que dos grupos aprendan que hay reglas
distintas”.
La
ciudadanía es un derecho en sí, suma de derechos positivos y negativos. Y la
diversidad debe inducir el cambio.
Metodología de trabajo
El ingreso sucede por derivación profesional,
o recomendación de algún allegado. El “boca en boca” funciona en forma
significativa.
En los talleres de Pintura y Fotografía, al principio de cada encuentro, se
realiza una charla informal que suele derivar en temas personales, situaciones
compartidas, o diversos temas de actualidad.
Se respira comodidad, a la vez que se
promueve un compromiso personal con la obra. El acompañamiento ofrecido
preserva esta libertad a la vez que propone herramientas teóricas y técnicas.
En ambas disciplinas la cuestión técnica
queda subordinada a la construcción de una mirada propia, de un estilo, de una
búsqueda que cada artista realiza con arduo análisis en la construcción de una
obra propia.
En fotografía se alternan encuentros en el
museo con salidas cual safaris fotográficos por distintos ámbitos de la ciudad.
Cada año los talleres cierran con muestras en
la cual cada artista selecciona las obras que quiere exponer y se realizan en
lugares pertinentes como galerías, etc. y en el museo Sívori, donde también
participan otros artistas. Cada año es un desafío nuevo.
A lo largo de estos años se han realizado,
además, diferentes acciones visuales participativas convocando instituciones
artísticas y público en general, trabajando sobre la dicotomía entre
singularidad e igualdad en espacios relajados, lúdicos y creativos.
Además, tanto desde “MaS” como “Viva Estampa”
se ha participado en diferentes ferias
artísticas y comerciales como por ejemplo en el barrio de la boca o La
Feria del Encuentro.
“Viva Estampa“ también incursiona en la
comecialización de sus productos,como venta directa, on line y en locales, como
asi también se brindan servicios a terceros.
Esto supone un largo proceso de toma de
decisiones y un gran trabajo, lo cual da lugar a la inclusión de estas personas
en un espacio social caracterizado por la autogestión.
“La
tolerancia como ética del respeto de la igualdad, se transforma en ética del
acceso a las oportunidades materiales y afectivas de la comunidad”. (B.S.)
A través de estos años nos han acompañado
subsidios y/o becas de la
Fundacion Gador , Fondo Nacional de las artes, Copidis y MTEySS,
con el plan Promover.
Conclusiones
Un espacio de inclusión social hace posible que haya otro relato sobre
las personas que en el hospital conocemos como pacientes.
Lejos de la HC
estas mujeres son personas de las que se puede contar otras cosas. Y estas
otras cosas tejen a otro sujeto.
El programa posibilita y acompaña un proceso de recuperación de
espacios: espacio de ciudadanía, de lazo
social, de reclamar y luchar por sus derechos sin quedarse en una posición débil,
que reproduce la pasividad en la que se
encuentran en parte por su sufrimiento mental y en parte por los dispositivos
por los que fueron atendidas. En fin, un espacio de subjetividad, social y
cultural.
En “El sufrimiento mental, El poder, la ley y los derechos” E. Galende
señala cómo la pretensión de constituir un saber objetivo sobre la enfermedad
mental transforma la humanidad compleja del sujeto enfermo en un mero objeto
para un saber positivo. Dice “Por lo tanto no es un sujeto responsable de su
actuar y devenir: advenido a la condición de enfermo mental, su subjetividad
queda remplazada por esta nueva identidad, de alienado… Ya en este primer acto queda lesionada su conducta de
ciudadano”
En el esfuerzo de la psiquiatría por objetivar que le sucede al
paciente, se suele hablar de “contexto social”, “factores ambientales"
“antecedentes familiares y personales”. No creemos que esto sea incluir otros
aspectos. A lo sumo es incluirlos desde la misma lógica, la de un discurso
medico. Incluir la dimensión de ciudadanía y subjetividad de una persona que
recibe atención en el hospital tiene que ver con ofrecerle otros espacios a
transitar. En la medida que esto sea posible, es posible hacer otro relato, y
conocer a estas mujeres con sus remilgues, es decir, como sujetos.
Esta es la apuesta de Mujeres al
Sívori y Viva Estampa, restituir la ciudadanía de las pacientes mediante
la inclusión en grupos que le habiliten un hacer, y le
permitan contar y pensar su presente, sus historias y escuchar otras; analizar
antes de resolver, porque ahora sí les toca a, cada una de estas personas,
decidir acerca de su vida para transitar un camino propio.
Esto tiene efectos situables a otro nivel que el de la consulta
profesional. Son otros los interlocutores. Ya lo hemos escuchado a Benedetto
Saraceno afirmando que la terapia y la clínica no han generado por si solas,
transformaciones significativas en la vida de los pacientes. Habla de variables
ajenas a la clínica, encargadas de modificar la historia natural de la
enfermedad. Opina que la reconstrucción de la ciudadanía plena del paciente
psiquiátrico: “No es la simple restitución de sus derechos formales, pues la
construcción de esos derechos fundamentales es parte de una construcción
(afectiva, de las relaciones, material, de habitación y productiva) que es la
única rehabilitación posible”.
Enfrentar a la persona con sus derechos y responsabilidades va de la
mano con permitirle circular por diferentes espacios que antaño ha perdido (o
que nunca llego a circular) y que lo involucran de diversas formas. Esto
permite que allí donde había un paciente o un enfermo, podamos visualizar un
sujeto; un sujeto autónomo capaz de valerse por sí mismo y en su forma en la
comunidad.
El P.C.I.C. , basado en la esencia de las artes, trabaja intentando hacer
posible estos efectos.
Agustina Abadía
T.O., Coordinadora del Programa.
T.O., Coordinadora del Programa.